SANTA TERESA DE JESÚS-- ¡SOLO DIOS BASTA! 15 de Octubre, Heraldos del evangelio






«Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene, nada le falta. Solo Dios basta».

— Santa Teresa de Jesús 

La Iglesia celebra hoy la memoria de Santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia una mujer que comprendió que el camino de la santidad comienza cuando el alma se entrega completamente a Dios. 

Y hoy quiero centrar nuestra reflexión en una de sus oraciones más conocidas, unas palabras que han atravesado los siglos y que continúan sacudiendo nuestro corazón:

«Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda»

Santa Teresa conocía el sufrimiento, el cansancio, las dificultades y las incomprensiones de la vida. Sin embargo, cuando nos dice: «Nada te turbe», nos invita a no permitir que las preocupaciones, las pruebas o las adversidades nos roben la paz del corazón ni debiliten nuestra confianza en Dios. 

Sabemos que, a lo largo de nuestra vida, podemos atravesar diversas situaciones: momentos de dolor, de incertidumbre, de soledad y de dificultades en los que quizá sintamos que todos nos han abandonado.

Puede que aquellas personas en quienes depositábamos nuestra confianza se marchen, que quienes ayer estaban a nuestro lado hoy ya no estén, y que incluso lleguemos a sentirnos solos en medio de nuestras propias luchas. 

Pero es precisamente en esos momentos cuando debemos recordar las palabras de Santa Teresa: «Dios no se muda». Porque, aunque todos puedan marcharse, Dios permanece; aunque las circunstancias cambien, su amor sigue siendo el mismo; y aunque nuestras fuerzas se agoten, podemos encontrar en Él la esperanza para continuar caminando. Hermanos, no pongamos nuestra confianza únicamente en aquello que hoy tenemos, sino en Aquel que permanece fiel para siempre.

Me preguntaba: ¿En mi vida, solo Dios basta? ¿Basta Dios cuando me encuentro en la soledad, cuando atravieso momentos de sufrimiento, cuando siento la ausencia de quienes quisiera tener a mi lado? ¿Basta Dios cuando mi corazón necesita ser escuchado y mis lágrimas parecen no tener consuelo?

Y entonces comprendía que, aunque necesito del cariño, de la compañía y del apoyo de los demás, mi esperanza más profunda está en Dios. Porque las personas pueden cambiar, las circunstancias pueden ser difíciles y la soledad puede doler, pero Dios no se muda; permanece a mi lado, incluso cuando no logro sentir su presencia.

También me preguntaba: ¿tengo paciencia conmigo mismo, con los demás y con Dios?
Me preguntaba si he comprendido que la paciencia no consiste solamente en esperar, sino en aprender a confiar mientras espero; en aceptar que no todo sucede cuando yo quiero y que hay procesos que necesitan tiempo.

Y entonces vuelvo a las palabras de Santa Teresa de Jesús: «La paciencia todo lo alcanza». Porque quizá hoy no comprenda lo que estoy viviendo, quizá me duela el camino y quizá sienta que mis fuerzas se agotan, pero no quiero permitir que la desesperación me robe la esperanza. Quiero aprender a esperar sin dejar de creer.

Y al final, después de tantas preguntas, de tantas luchas, de tantas noches en las que quizá me ha tocado llorar en silencio, quiero aprender a descansar en Dios. 

Porque, al final, quizá la vida no consista en tener todas las respuestas. Quizá consista en aprender a caminar con fe, aun con lágrimas en los ojos, sabiendo que todo pasa, pero Dios permanece.

Y si todo pasa, que pase; si alguien se marcha, que se marche; si el camino se vuelve difícil, que no me falte la fe. Porque mientras Dios permanezca en mi corazón, siempre tendré una razón para levantarme por qué ¡Solo Dios basta!

Roguemos para que Santa Teresa de Jesús interceda por nosotros ante el Señor y nos ayude a vivir con paciencia en medio de nuestros sufrimientos, a encontrar fortaleza en nuestras soledades y a mantener viva nuestra fe cuando las dificultades parezcan superar nuestras fuerzas.

Salve María!!



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