Mensaje de agradecimiento, Heraldos del Evangelio


 

PE. JOHN GÓMEZ, EP-M 
EM NOME DA SANTA IGREJA
SOB A PROTEÇÃO DA VIRGEM MARIA
SUPERIOR-GERAL DOS ARAUTOS DO EVANGELHO 


MENSAJE DE AGRADECIMIENTO


A todos los que lean este mensaje, especialmente a los miembros de los Heraldos del Evangelio, a la Arquidiócesis Primada de México y a todos aquellos que se unieron a nosotros durante esta Semana de Oración por las personas que sufren ansiedad y depresión, les hacemos llegar nuestro más sincero agradecimiento, con profunda gratitud y afecto.

Durante esta semana hemos querido recordar una realidad que muchas veces permanece escondida: dentro de nuestra propia comunidad hay jóvenes  que sufren en silencio, que quizá sonríen, participan y continúan con sus actividades, pero que en lo profundo de su corazón llevan angustias, tristezas, miedos, soledad o luchas que muchas veces no se atreven a compartir.

Por eso, cada oración realizada durante esta semana tuvo un sentido especial. cada Coronilla, cada Santa Misa y cada momento ofrecido a Dios fue también una manera de decirles a quienes sufren: no están solos, no han sido olvidados y hay personas que están rezando por ustedes.

Como Heraldos del Evangelio, queremos agradecer de manera especial a todos los que hicieron posible esta Semana de Oración. Agradecemos a cada miembro que se unió con generosidad, a cada joven que participó y de manera muy especial, a los sacerdotes que aceptaron celebrar y rezar junto a nosotros por esta intención.

Agradecemos también a la Arquidiócesis Primada de México por permitirnos vivir este momento de oración y comunión, Gracias por acompañarnos en esta iniciativa.

En nombre de los Heraldos del Evangelio y de su Superior, PE. JOHN GÓMEZ, EP-M, queremos expresar nuestro profundo agradecimiento de manera especial al Card. Sergio Gómez Y también al Pe. Cristhiam Gómez, rector del Santuario de la Inmaculada Concepción de María  por abrirnos las puertas del Santuario.

Que Dios recompense cada oración ofrecida y cada gesto de generosidad, y conceda abundantes bendiciones a todos los que hicieron posible esta Semana de Oración.

Que esta Semana de Oración no termine simplemente con la última coronilla o la última Santa Misa, sino que nos ayude a continuar mirando con más caridad a nuestros hermanos, especialmente a aquellos que sufren y que quizá no encuentran palabras para expresar lo que llevan en el corazón.

Pidamos a la Santísima Virgen María que cubra con su manto a todos aquellos que padecen ansiedad, depresión, angustia, tristeza y soledad, y que obtengan de su Divino Hijo la fortaleza, el consuelo, la esperanza y la paz que necesitan.

🎗️ A todos los que sufren en silencio queremos decirles: no están solos. Dios camina con ustedes.


  SUPERIOR-GENERAL 


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